
Ideas para un alquiler, un destino
Si tienes ganas de descubrir un lugar de escapada para tus vacaciones de invierno, si quieres saborear los placeres de la montaña y del esquí, opta por un alquiler de vacaciones en la Clusaz. Esta estación de esquí ubicada en medio de los Alpes, en Alta Saboya, ha sabido mantener su carácter auténtico gracias a la conservación de su medio ambiente. Encontrarás un gran número de instalaciones deportivas. Los adeptos de las sensaciones fuertes compartirán las alegrías del esquí con 132 km de pistas en una decoración variada.
Seas principiante de esqui o un aficionado profesional, las pistas apropiadas a cada uno de vosotros estarán a vuestro alcance. En la Llanura de Beauregard, equipada con tres telesillas, los principiantes podrán practicar esquí alpino. Desde aquí, se puede acceder directamente a la Croix-Fry y a l'Etale gracias a un trayecto por los pinos. Los prendados de esquí de fondo divisarán fácilmente el lugar para su recorrido. Los esquiadores conocedores estaran contentos en el Macizo de la Balme. Al contrario, el Macizo de l'Aiguille ofrece una pista de nivel fácil con pasos en bosques.
Si volar te apasiona, te gustará el speedriding. Los principiantes tendrán la ocasión de despegar en snowboard en el pico de Beauregard y los esquiadores profesionales volarán en l'Aiguille. Si la equitación en la nieve te interesa, descubre el ski Goering de noche en la llanura del Var y aprecia la montaña de otra manera. Si este tipo de vacaciones te tienta, no pierdas más tiempo en reservar un alquiler en la Clusaz.
El departamento rebosa de centros de atención y fitness así como spas. Para pasar una jornada de relajación, puedes acudir al área acuática de Aravis. Con una piscina cubierta y temperada, sauna, hammam asi como una sala de fitness, disfrutarás de un momento de tranquilidad y relax total. En la reserva natural del macizo de Aravis, descubre el lago Confins, un lago glaciar situado en un ambiente de excepción. Tendrás una panorámica única de las montañas cercanas.