
Ideas para un alquiler, un destino
Cuando es invierno, los ojos de los turistas quedan pegados en las cumbres de las montañas y deportes de invierno. Para encontrar de nuevo tu espíritu de niño y vivir la experiencia de una estancia inolvidable, elige un alquiler de vacaciones en los Altos Pirineos son ineludibles. Pero es también un lugar que logrará descubrirse según tus ganas y durantes todas las estaciones. Altas cumbres, laderas, llanuras, y valles….todo lo encuentras aquí para satisfacer todos los deseos de escapada y aventura.
Autenticidad, diversidad y momentos para compartir en familia, encontraréis todo esto en la comodidad de una villa en la montaña, una casa o una casa rural. En este departamento de los Pirineos, hay una mezcla de languidez y ardor que os esperan, así como cumbres que llegan a más de 3000 m. En verano como invierno, tenéis todos los ingredientes necesarios para que vivir las mejores vacaciones. En Garvanie, en el Monte Perdido, en Vignemale o en el Pic du Midi, 12 estaciones de esquí están disponibles para disfrutar al máximo de los deportes de invierno: esquí de fondo, raquetas de nieve, esquí alpino, snowboard… También podéis practicar esquí de travesía descubriendo al mismo tiempo los encantadores pueblos cubiertos de nieve.
Pero el destino no se resume solo en sus atractivos invernales. Cuando la vegetación retoma sus colores, se convierte en un lugar excepcional para disfrutar plenamente de la tranquilidad, la naturaleza y sus vacaciones en los Altos Pirineos. De Oeste a Este, es toda una paleta de paisajes propicios para el turismo natural que acentúa vuestros paseos. Tomaos el tiempo de recorrer los grandes valles de Tourmalet, Aspin, Campan o la Neste. Cada sitio tiene sus propias particularidades e invita a practicar actividades al aire libre.
Los deportes acuáticos ocupan igualmente un lugar de honor. No os olvidéis de ir a remar en los y volver a tomar fuerzas en un centro termal como el de luz Saint Sauveur o de Bagnères-de-Bigorre. Por fin, no os marchéis de este departamento sin probar la cocina local preparada a base de productos de montaña. Disfrutad el cerdo negro de Bigorre o la judía de Tarbes.