
Ideas para un alquiler, un destino
A 200km de Marsella, a lo largo de la Costa Azul, un viaje en el mar y un cambio de aires total espera a los viajeros curiosos. Antibes es un auténtico complejo turístico costero que prevalece una riqueza natural fuera de lo común y que se revela asombradamente agradable y variada. Playas de arena blanca, calas de una belleza rara y diversificada, paisajes que te dejarán sin aliento…el destino es una acuarela que tiene de todo para encantarte. Cada año, los turistas vienen en masa para descubrir esas maravillas y descansar en un alquiler de vacaciones en Antibes. Esta vez, te toca a ti.
Es imposible resistirse a la admiración que ejerce esta ciudad costera. Nada con diferentes especies marinas, navega al lado de las aves, y observa este rico y salvaje patrimonio natural: bienvenido a la región del farniente y del placer. Durante tus vacaciones en Antibes, disfruta de la comodidad y tranquilidad de las bonitas casas en alquiler, de lujosos apartamentos o de magníficas residencias, idealmente situadas en el centro de la ciudad.
Antibes es un mundo en sí mismo que puede descubrirse yéndose en crucero insólito o navegando en vela a lo largo del Cabo y de la Garoupe. Un mágico espectáculo lleno de colores en la “Baie des Anges”, hasta la frontera italiana, te espera. Si sois adeptos de senderismo pedestre, tendréis acceso a calas con un agua transparente tomando el camino del litoral. Aquí, y bajo el sol desde luego, el turismo y las vacaciones son apreciadas a través de las diferentes actividades acuáticas como el surf, el submarinismo, esquí acuático o vela. Grandes y pequeños le sacarán provecho antes de disfrutar de un descanso merecido en un alquiler en Antibes.
Las playas, como la de la Gravette, son de una pureza y una limpieza incontestables. Bajo la sombrilla, deléitate con la brisa fresca del Mediterráneo que cosquillea tu nariz y cuerpo. Para tu agrado, restaurantes y bares se suceden con el fin de satisfacer tus mínimas exigencias. Si tienes ganas de refrescarte, te podemos servir champán rosado fresco o coñac. Si tienes hambre, no dudes en pedir las especialidades locales, una mezcla de sabores, como la daube provençale, la daurade à la provençale o la polenta gratinée. Todo para encantar tus papillas.